La poda es una tarea fundamental para mantener árboles, arbustos y otras plantas en buenas condiciones. Sin embargo, no todos los tipos de poda tienen el mismo objetivo: algunos sirven para orientar el crecimiento, otros para mantener la estructura, favorecer la producción de frutos o renovar ejemplares envejecidos.
Conocer las diferencias entre la poda de formación, mantenimiento, limpieza, fructificación y rejuvenecimiento permite elegir la técnica adecuada para cada árbol o planta.
¿Qué tipos de poda existen?
Los principales tipos de poda de árboles y plantas son:
- Poda de formación: orienta el crecimiento durante las primeras etapas.
- Poda de mantenimiento: conserva una estructura equilibrada y controla el crecimiento.
- Poda de limpieza o saneamiento: elimina ramas secas, dañadas o deterioradas.
- Poda de fructificación o producción: busca mantener un equilibrio entre crecimiento y producción de frutos.
- Poda de rejuvenecimiento o renovación: favorece nuevos brotes en ejemplares envejecidos.
- Poda ornamental: mantiene o modifica la forma de árboles, arbustos y otras plantas con una finalidad principalmente estética.
Esta clasificación puede variar según la especie y el objetivo de la intervención.
Tipos de poda según su objetivo
Poda de formación
La poda de formación se realiza principalmente durante los primeros años de vida para orientar el crecimiento del árbol y conseguir una estructura adecuada.
Permite seleccionar las ramas principales, mejorar su distribución y evitar desde las primeras etapas estructuras desequilibradas o ramas mal orientadas.
El resultado buscado dependerá de la especie y de su finalidad. Por ejemplo, la poda de formación de árboles frutales puede tener objetivos diferentes a la realizada sobre árboles ornamentales.
Poda de mantenimiento
La poda de mantenimiento se realiza cuando el árbol o planta ya ha desarrollado su estructura principal.
Su objetivo es conservar una estructura equilibrada y controlar determinados crecimientos. Puede incluir la eliminación selectiva de ramas que interfieren entre ellas o brotes que alteran la forma que se quiere mantener.
La intensidad y frecuencia dependerán de la especie, la edad y la velocidad de crecimiento.
Cuando existen dudas sobre qué intervención necesita un árbol o qué herramientas utilizar, contar con el asesoramiento de expertos en jardinería puede ayudar a elegir la opción más adecuada según la especie, su estado y el objetivo de la poda.
Poda de limpieza o saneamiento
La poda de limpieza, también conocida como poda de saneamiento o poda sanitaria, consiste principalmente en eliminar ramas secas, rotas, dañadas o deterioradas.
Su finalidad no es modificar completamente la forma del árbol, sino retirar aquellas partes que ya no interesa conservar.
Cuando existen problemas sanitarios, es especialmente importante utilizar herramientas limpias y correctamente desinfectadas.
Poda de fructificación o producción
La poda de fructificación, también denominada en determinados contextos poda de producción, está especialmente relacionada con árboles frutales y otros cultivos productivos.
Busca mantener un equilibrio adecuado entre el crecimiento de la planta y la producción de frutos, conservando las ramas productivas y renovando progresivamente aquellas que dejan de serlo.
La técnica debe adaptarse a cada especie, ya que un olivo, una vid, un almendro o un cerezo no responden de la misma manera a la poda.
Poda de rejuvenecimiento o renovación
La poda de rejuvenecimiento o renovación se utiliza principalmente sobre árboles y arbustos envejecidos para favorecer la aparición de nuevos crecimientos.
Suele ser más intensa que una poda de mantenimiento y busca renovar progresivamente las partes más envejecidas.
No todas las especies responden igual a este tipo de intervención, por lo que es importante conocer previamente su capacidad de rebrote.
Poda ornamental
La poda ornamental busca principalmente mantener o conseguir una determinada apariencia estética.
Es habitual en árboles, arbustos y setos para controlar su volumen o mantener una forma concreta. Un ejemplo es la topiaria, en la que las plantas se recortan siguiendo formas geométricas o decorativas.
Tipos de poda según la época del año
Los tipos de poda también pueden diferenciarse según el momento del ciclo de la planta en el que se realizan.
Poda de invierno o poda en seco
La poda en seco se realiza durante el periodo de reposo vegetativo de determinadas especies, normalmente después de la caída de las hojas y antes de que comience de nuevo el crecimiento.
Es habitual en numerosos árboles de hoja caduca y cultivos, aunque la época adecuada siempre dependerá de la especie, el clima y el objetivo de la poda.
Poda en verde
La poda en verde se realiza durante el periodo de actividad vegetativa, cuando la planta tiene hojas y se encuentra creciendo.
Se utiliza, entre otros objetivos, para controlar determinados brotes o eliminar crecimientos no deseados y puede complementar las intervenciones realizadas durante el reposo vegetativo.
¿Qué tipo de poda necesita cada árbol?
No existe un tipo de poda de árboles adecuado para todos los casos. La elección depende principalmente de la especie, edad, estado de la planta, época del año y objetivo de la intervención.
Un árbol joven puede necesitar una poda de formación, mientras que uno adulto puede requerir principalmente mantenimiento y limpieza. En los árboles frutales también puede ser necesaria una poda de fructificación, y en determinados ejemplares envejecidos puede plantearse una poda de rejuvenecimiento.
Por eso, antes de podar conviene determinar qué se quiere conseguir y adaptar la intervención a las características de la planta. Además, saber cómo podar correctamente y cuándo hacerlo te ayudará a favorecer el crecimiento del árbol, mantenerlo sano y evitar daños innecesarios.
¿Qué herramientas se utilizan para podar?
Las herramientas de poda deben elegirse principalmente según el diámetro y la ubicación de las ramas.
Las tijeras de poda son adecuadas para ramas finas y trabajos de precisión, mientras que los serruchos de poda permiten trabajar con diámetros mayores. Para ramas elevadas pueden utilizarse podadoras de altura y, cuando el tamaño de la madera lo requiere, motosierras.
Utilizar una herramienta adecuada, bien afilada y en buen estado facilita el corte y permite trabajar de forma más eficaz. Contar con las herramientas adecuadas también facilita las tareas de poda y otras labores necesarias para cuidar el jardín durante todo el año.
¿Cuáles son los principales tipos de poda?
Los principales son la poda de formación, mantenimiento, limpieza, fructificación o producción, rejuvenecimiento y ornamental. La clasificación puede variar según la especie y el objetivo.
¿Qué diferencia hay entre poda de formación y mantenimiento?
La poda de formación orienta la estructura durante el crecimiento. La poda de mantenimiento conserva esa estructura cuando el árbol ya está desarrollado.
¿Cuál es la mejor época para podar árboles?
Depende de la especie y del objetivo. Algunas podas se realizan durante el reposo vegetativo y otras, como la poda en verde, durante el periodo de crecimiento.
¿Qué es la poda de rejuvenecimiento?
Es la poda destinada a renovar partes envejecidas y favorecer nuevos crecimientos. Se utiliza principalmente en determinados árboles y arbustos adultos.
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